Acerca de

Alberto Rubio Terrazas (1972, Segovia, España) es un fotógrafo y artista visual, afincado en Madrid desde hace más de 30 años y con profundas raíces conquenses. A lo largo de los años ha desarrollado la capacidad para combinar, de manera original y sorprendente, la fotografía digital con materiales recuperados no habituales como soporte de impresión.

El método de trabajo del autor se basa en la reflexión, el tiempo y la paciencia para unir imágenes del mundo que nos rodea con soportes reciclados, dando una nueva vida a lo que aparentemente ya no tiene utilidad para hacer rebrotar la belleza de lo descartado, haciéndonos sentir bien.

El proceso creativo comienza en lugares evocadores; continúa en la búsqueda de materiales; avanza con una cuidada impresión de tintas UVI respetuosas con el medio ambiente y culmina, en ocasiones, con pequeñas intervenciones realizadas mediante técnica mixta, otorgando a la obra una textura de profunda pureza emocional.

Desde pequeño tuvo la oportunidad de descubrir, en el Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca, a los artistas del grupo El Paso y de la llamada escuela conquense, algunos de los cuales —como Gustavo Torner o Manolo Millares— experimentaban con materiales diversos. Esto, unido a la curiosidad que desde temprana edad sintió por la fotografía, escarbando en el archivo familiar, desembocó en la fusión de ambos mundos —el matérico y el fotográfico— para dar forma a su creación artística actual.

El autor ha realizado 14 exposiciones individuales desde 2016 en museos, galerías y diversos espacios expositivos. Asimismo, ha participado en exposiciones colectivas y ferias internacionales como Antik Passion Almoneda y Salon du Connaisseur.

A lo largo de su trayectoria ha trabajado con distintas galerías, entre ellas las galerías Juana Romero y Espacio Mados, así como con la plataforma de artistas Franquearte. Además, ha colaborado con la ONG Kubuka en varias de sus exposiciones.

Trayectoria

En 1988, con tan solo 16 años, emprendió su primer viaje junto al reportero Miguel de la Quadra-Salcedo, en lo que más tarde se conocería como la Ruta Quetzal: una aventura concebida para promover el intercambio cultural entre jóvenes de España y América.

Aquel viaje dejó una huella profunda en el joven Alberto. Contagiado por la inquietud de descubrir lugares y culturas distintas, inició a partir de 1998 un recorrido vital por más de treinta países, un periplo que desembocaría en el proyecto fotográfico Un Instante del Planeta.

Esos viajes se convirtieron en la excusa perfecta para, de manera autodidacta y armado únicamente con viejas cámaras prestadas, comenzar a fotografiar todo aquello que le rodeaba.
Tras años acumulando material fotográfico, en 2016 realiza su primera exposición, eligiendo la ciudad de Cuenca para presentar Un Instante del Planeta. Este proyecto, dedicado al género humano, se desarrollaría durante 3 años entre las ciudades de Madrid y Cuenca, mostrando una visión amable, reconfortante y serena del ser humano, en la que la dignidad permanece siempre intacta.

El resultado de su trabajo es una conjunción entre lo cotidiano y lo esencial: la fuerza espontánea y la fragilidad permanente, la grandeza de lo existencial y lo fugaz del instante. En sus imágenes pueden convivir las arrugas en el rostro de un joven y la inocencia serena en el de un anciano. Alberto captura emociones efímeras que se vuelven perdurables, con la sensibilidad humanista de un trotamundos y una mirada limpia.
En 2019 recibe el encargo del director del Museo de la Semana de Cuenca para realizar una exposición en las salas temporales del museo. Ante la relevancia del espacio, Alberto decide dar un paso más en su trayectoria y desarrollar un nuevo proyecto artístico: Fysikó.

Fysikó —“natural” en griego— es también un juego de palabras que alude a los soportes físicamente contundentes que el autor comienza a utilizar en su obra. Este proyecto, que constituye su actual línea de trabajo, se concibe como una filosofía creativa que reúne un conjunto de piezas cuyo denominador común es la utilización de materiales recuperados poco habituales en la fotografía como soporte de impresión. En muchas de estas obras el autor realiza además intervenciones directas mediante pequeñas tallas, pintura o la integración de distintos materiales.

Las imágenes se imprimen directamente con tintas UVI, respetuosas con el medio ambiente, sobre soportes como madera, piedra, metal o tejidos.

La primera fase del proyecto plantea un recorrido amable por la realidad natural y humana que nos rodea. Se trata de un trabajo figurativo que busca el equilibrio y evita los excesos, mostrando estilos de vida, animales, plantas y entornos que en muchos casos están desapareciendo, plasmados sobre materiales reciclados y alejados de la sofisticación.

En una segunda etapa surge la serie Naturaleza, que reflexiona sobre la presión que el ser humano ejerce sobre el planeta y recuerda, al mismo tiempo, la belleza que nos rodea y la responsabilidad de preservarla.
Posteriormente aparece la serie Abandono, donde se presentan espacios y objetos cargados de historia desde una mirada íntima y evocadora. El paso del tiempo y las huellas dejadas por la ausencia de quienes habitaron esos lugares generan múltiples sensaciones, en ocasiones inquietantes.

En muchas de estas obras aparecen fragmentos de vegetación, puertas, ventanas o simples vanos que actúan como nexo entre la serie Naturaleza, que muestra el exterior en todo su esplendor, y Abandono, una mirada hacia nuestro interior, tanto físico como emocional.



 

 

Scroll al inicio
Alberto Rubio Terrazas
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.